Había una
vez una pequeña familia la cual estaba conformada por el padre, la madre y la pequeña
Alison, los cuales decidieron ir a pasar navidad a la casa de la abuela la cual
vivía a unas horas del pueblo.
La navidad era la época del año
favorita de Alison y más si la pasaba al lado de toda su familia, le encantaba
poner el árbol de navidad con su abuela, hacer galletas de chispas de chocolate
y repartirlas con los vecinos con un rico vaso de leche.
Al llegar a casa de la abuela se
encontraron con la sorpresa que la abuela no compro un árbol de navidad y esto
hizo que Alison se sintiera muy triste ya que era lo que más le emocionaba y empezó
a llorar, la abuela triste ya que se este año no tuvieron dinero suficiente
para comprar un árbol navideño.
—tranquila
mi pequeña, te tengo una sorpresa justo en esa cajita — le dijo la abuela
apuntando la cajita
—¿puedo
tomarla ya? —pregunto la pequeña muy entusiasmada
—No aun
no mi pequeña, después de la cena podrás tomar tu obsequio— respondió la abuela
Alison se sentía muy triste porque
sin árbol navideño ella sentía que no era navidad en realidad, nada en la casa
estaba decorado y este año solo había un obsequio por su mente solo pasaba que
para nada parecía navidad.
Todo continuaron con los preparativos
para la cena navideña y la abuela le hablo a Alison para comenzar con las galletas
que a la pequeña tanto le gustaban preparar, pero ella se negó y dijo que por
esta ocasión no ayudaría con la preparación de las galletas, después de esto la
abuela se sentía muy triste ya que ella solo quería es que su amada nieta estuviera
feliz.
Después de cenar todos se prepararon
para ir a repartir las galletas con los vecinos como era costumbre hacerlo cada
navidad, al salir de casa se encontraron con la sorpresa de que sus vecinos
estaban justo afuera de la casa y llevaban algunos obsequios y galletas.
—sabemos
que están pasando por un momento difícil, así que queríamos devolverles un poco
de lo que han hecho por nosotros— dijo una de las vecinas con una enorme
sonrisa
La abuela agradeció a los vecinos y
los invito a pasar a casa y todos comenzaron a comer sus galletas y a abrir los
obsequios, la primera fue Alison y al abrir su obsequio se dio cuenta que era
una enorme esfera roja que tenía una hermosa decoración y su nombre en ella, la
abuela le explico que esa esfera se la había hecho ella con mucho amor.
—sé que
los adornos navideños te encantan por eso te hice una esfera— dijo la abuela
con una gran sonrisa
Al escuchar eso la pequeña Alison sintió
muy bonito, justo en ese momento se dio cuenta del verdadero significado de la
navidad, no era el árbol navideño, ni tampoco muchos regalos lo que hacía que
fuera una gran navidad era el hecho de estar con todas las personas que quería.
Desde ese momento el concepto que Alison
tenia de la navidad y cada año ponía esa hermosa esfera que su abuelita le había
dado en el árbol de navidad ya que era lo más valioso que tenía. Fin.

